Ya hay borrador de reforma: Las pensiones de jubilación bajarán un 30%
El nuevo pacto por las pensiones ya tiene borrador. Tal como avanzó LD el pasado noviembre, populares y socialistas negocian rebajar la cuantía media de las mismas en un 30%, al ampliar a toda la vida laboral el cálculo de la prestación.
El Gobierno sube el SMI 24 euros y las pensiones un 6% de media
El Ejecutivo eleva el incremento medio punto sobre su previsión inicial y se queda en la mitad de lo reclamado por los sindicatos CCOO y UGT ·· Las pensiones crecerán entre un 2,4% y un 7,2% ·· El presidente asegura que los cambios ayudarán a los perceptores a ganar poder adquisitivo
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Corbacho asegura que la Seguridad Social acabará 2008 con un superávit del 1%
Madrid, 17 dic (EFECOM).- El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, dijo hoy que la Seguridad Social terminará el año con un superávit en torno al uno por ciento, lo que supondrá 9.400 millones de euros.
Corbacho respondió así a una pregunta de la diputada socialista Isabel López i Chamosa sobre la valoración que hace el Gobierno sobre el superávit de la Seguridad Social en los diez primeros meses de este año.
El ministro de Trabajo e Inmigración resaltó que el hecho de que la Seguridad Social termine el año con un superávit del 1 por ciento en 2008 tiene "gran valor" en la actual coyuntura económica, y aseguró que la cuenta de la Seguridad Social trasmite "tranquilidad" porque es un reflejo de la "solidez" del sistema público de protección social.
Según Corbacho, gracias a esta situación, la viabilidad del sistema está garantizado y se podrán llevar a cabo las reformas necesarias para asegurar su sostenibilidad.
Corbacho también destacó que esta coyuntura "tan favorable" ha sido compatible con una mejora "sustancial" de las prestaciones, tales como la subida de las pensiones mínimas que, según apuntó, en 2009 aumentarán el 6 por ciento.
13-12-08_Leído en diariovasco.com
ECONOMÍA
La pensión media subirá hasta los 741 euros el próximo enero
13.12.08 - M.J.A.
La subida del conjunto de las pensiones será del 2,4% el próximo año en España, como consecuencia de sumar al aumento previsto en el Presupuesto la desviación de inflación que se ha producido en 2008 -contabilizado noviembre de 2007 sobre noviembre del año en curso-. El incremento afecta a 8,5 millones de pensiones contributivas, 452.208 no contributivas y 156.624 prestaciones por hijo a cargo con minusvalía. El importe de la pensión contributiva media del sistema quedará en 741,62 euros al mes, y el de la máxima se establecerá en 2.441,75 euros mensuales.
Pero los 2,6 millones largos de pensiones mínimas del sistema de la Seguridad Social subirán una media del 6%, en una horquilla que oscila entre el 3,4% y el 6,4%. El mayor incremento corresponde a los pensionistas sin cónyuge que viven solos y tienen bajos ingresos, cuya pensión de jubilación se situará en 561,55 euros al mes para los mayores de 65 años y en 524,28 euros mensuales para los menores de esa edad.
Las pensiones mínimas de jubilación con cónyuge a cargo subirán el próximo año el 5,8% y sus beneficiarios pasarán a cobrar 696,16 euros al mes. Las de viudedad suben el 7,22% para los perceptores menores de 60 años, que pasarán a cobrar 421,41 euros al mes. Las viudas con cargas familiares percibirán 651,63 euros al mes, lo que supone un incremento del 5,84%.
La Seguridad Social destinará 635,32 millones de euros en total a compensar a los 8.495.348 pensionistas de todo el Estado que reciben pensiones contributivas por la desviación de la inflación. De esa cifra, 314,42 millones de euros se destinan a la paga que percibirán en enero, y que se cargará al Presupuesto de 2008, mientras los 320,9 millones de euros restantes repercutirán en las cuentas de la Seguridad Social de 2009, al corresponder a la consolidación del aumento de ingresos de los beneficiarios del sistema.
05-12-08_Leído en lavanguardia.es
Viudas y ética
La crisis no puede ser una excusa, sino una oportunidad para corregir los errores
La imagen de las viudas que llevan ocho años manifestándose cada mes en la plaza Sant Jaume de Barcelona se vuelve dolorosamente cercana cuando pienso que alguna de ellas podría ser mi madre. Ahí están todos los días 25. Todos las ven, pero son invisibles. Ni el más pequeño gesto de empatía. Son mujeres que llevan infinidad de tiempo batallando contra un abuso sin más armas que una contumaz insistencia. Sistemáticamente son ignoradas por los poderes públicos, y su grito, silenciado por la indiferencia de la política.
En un extenso reportaje firmado por Jaume V. Aroca en las páginas del domingo, La Vanguardia dio visibilidad a un problema real: tres de cada diez viudas de las 300.000 que hay en Catalunya (más de 800.000 en toda España) están a un paso de cruzar el umbral de la pobreza, de la exclusión social. Subsisten con 540 euros al mes de media. Viudas viudísimas arrumbadas por un sistema público que, lejos de protegerlas, las condena a la miseria o, en el mejor de los casos, a vivir de sus hijos.
En un país tan dado a la verborrea retórica, la solidaridad de nuestros políticos con este colectivo de mujeres suena a cuento chino, a pura propaganda. El propio Govern de la Generalitat reconoce que la pensión de viudedad está por debajo del umbral socialmente admisible, pero ¿qué hace para resolverlo? Pelotas fuera, pensarán que es cosa del Gobierno. ¡Pero si aún estamos esperando la revisión a la que se comprometieron los socialistas en el Congreso en junio!
Es curioso que una injusticia que afecta a miles y miles de personas tenga tantas dificultades para salir al aire, para ser un tema de debate, para ser una prioridad política. Quizás alguien debería recordarles que el artículo 50 de la Constitución recoge que los poderes públicos deben garantizar la suficiencia económica a la tercera edad con "pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas". Puede que haya llegado el momento de que hablemos de esas viudas apartadas del Estado de bienestar como una muestra más de maltrato a las mujeres, y que la talentosa ministra Aído les preste algo más de atención en los planes de igualdad.
El filósofo y sociólogo Jürgen Habermas, que ha analizado la crisis financiera desde sus más diversos ángulos, ya ha advertido contra la terrible injusticia social que va a sufrir la mayoría de los grupos sociales más vulnerables, porque sobre ellos recaerá el coste del fracaso del mercado. "Van a pagar en su existencia diaria", se lamenta Habermas. Su conclusión es que la culpa de la crisis es de la política. Si es así, habrá que pedirles responsabilidades. No será posible creer en los políticos mientras no cumplan su compromiso con los menos favorecidos económica y socialmente. La crisis no puede ser una excusa, sino una oportunidad para corregir los errores.